martes, 16 de julio de 2013

Capitulo 17


Entramos en el bar. Intentamos actuar de manera natural pero todas queremos ver cómo reacciona Dylan al ver a Rocío.
Soy la primera en bajar. Louis y Liam están distribuidos por el bar, con delantales y bandejas. No hay tanta gente como el sábado pero si hay clientela.
Saludo con la mano a Liam que está dejando un vaso en una mesa cercana a la nuestra. Me devuelve el saludo, con las cejas nos invita a que todas nos acerquemos a la barra.
Le hacemos caso.
Louis está en una mesa dejando los pedidos, los demás han desaparecido.
-Hola.-saludo a Liam cuando llega a la barra- Hay muchísima gente…
-Si.-suspira.
Da la vuelta y se coloca delante de nosotras. Por detrás de la barra.
-¿Dónde están los demás? –pregunta Silvia mientras observa el bar.
Veo como rápidamente, Liam saca de la barra dos vasos, y comienza a limpiarlos.
-A dentro, están cocinando.-sigue sacándole brillo al vaso.
-¿De verdad?-Laura, atónita, intenta mirar a través de la cortina.
Liam se ríe.
-Sí. Aunque no lo sepáis sabemos cocinar.
Nos lo ha dicho con un tono de superioridad que nos ha hecho mirarnos entre nosotras.
-Bueno, bueno. No se enfade señor cocinero.-mientras Mayka lo dice sube las manos como dejando ver que es inocente.
Zayn sale de la cocina, con un delantal negro que le ocupa desde su tronco hasta las rodillas. Lleva entre las manos dos platos. Uno con una hamburguesa y el otro con una pizza que no llego a adivinar de qué es. 
-Hola chicas.-nos saluda- Liam aquí tienes.-coloca los dos platos sobre la mesa- mesas cuatro y…-ojea un papel- seis.
Liam asiente, coloca el vaso sobre la barra y con los dos platos sale de detrás de esta. En vez de entrar, Zayn coloca los brazos en la barra y se deja caer en esta.
-Hoy tenemos trabajo.-nos confirma.
-¿De verdad? No me había dado cuenta.-dice Rocío con ironía.
Zayn se ríe.
-¿Podríais ayudarnos? Solo si queréis.
-Por mi.-contesta Andrea mientras se quita la chaqueta- Dime donde colocar mis cosas y os ayudo.
Zayn se ríe.
-¿Alguna se apunta?-pregunta Andrea.
Rocío comienza a quitarse el abrigo.
-Yo.-canta.
-Yo me uno.-Mayka  se levanta y deja su chaqueta sobre la de Andrea.
Silvia también se quita el abrigo. Las cuatro siguen a Zayn que les va a enseñar donde dejar sus cosas. Entran en la cocina y los pierdo de vista.
-Yo no quiero ayudar.-le digo a Laura mientras apoyo mi cabeza en la barra.
-Yo tampoco. Estoy muy cansada.-se tira sobre mi espalda.
Comenzamos a reírnos.
-Somos unas vagas, ¿lo sabes? –me pregunta Laura.
Asiento con la cabeza.
-¿No vais a ayudarnos? –nos pregunta Dylan.
Este acaba de salir de la cocina con dos platos. Esta sonriendo, seguro que porque ha visto a Rocío.
-No.-digo de manera rotunda.
-Pues te quedas sin helado.-me “regaña”.
Levanto la cabeza y lo miro con los ojos casi achinados.
-Ni que fuera una niña pequeña.-me quejo.
-Es de galleta.-puntualiza mientras desaparece por las cortinas.
Laura y yo nos miramos, y riéndonos y como niñas pequeñas salimos corriendo hacia la cocina.
Por el camino nos quitamos las chaquetas.
Cuando entramos en la cocina, vemos a las chicas con delantales y ya preparadas para comenzar a trabajar.
Niall que esta fregando los platos le tira un poco de agua a Silvia que se encuentra a su lado secando los cubiertos.
Esta le pincha suavemente con el tenedor en el brazo.
Louis coge dos platos y comienza a andar hacia la salida. Andrea y Mayka se encuentran junto a Zayn al lado de los fogones y Dylan y Rocío simplemente se están saludando mientras echan especias a una especie de sopa.
-¿Qué podemos hacer? –pregunta Laura.
-Podríais ayudar a Liam y Louis siendo camareras.-dice Harry mientras se asoma por la puerta de un armario.
-Tonto, ¿Qué haces ahí?-le pregunta Laura riéndose.
El no responde. Se coloca el dedo índice sobre los labios y, mientras nos fulmina con la mirada, cierra la puerta.
Laura mira alrededor de la cocina. Y sale corriendo. Tardo en darme cuenta de que ha encontrado las taquillas.
Estas son azules, y hay pocas, pero las suficientes como para dejar nuestros abrigos.
Colocamos nuestros abrigos sobre los de las chicas. Y salimos a fuera ya que, dentro, nadie nos hace caso.
Liam, con paso ligero se acerca a la barra.
-Tomad, -nos entrega un papel- mesas ocho y tres, -señala los diferentes pedidos- si podéis dárselos a Dylan, él se encargará.
Laura coge el papel y entra, me quedo mirando a Liam, parece agotado.
-¿Liam cómo podemos ayudar?-le pregunto mientras observo las mesas.
A Liam, que estaba apoyado de mala gana en la barra, se le ilumina la cara.
-Coged dos delantales de ese cajón.-alarga el brazo, señalando un cajón que se encuentra a dos pasos de mi- Hay delantales suficientes.
Asiento mas energéticamente de lo que debería de haber hecho.
No tengo que agacharme para abrir el cajón, este se encuentra por la altura de mis caderas. Cojo dos delantales y lo cierro.
Me coloco el delantal negro, (no había otro color), doblando la parte que se coloca sobre el pecho y poniéndomelo solo sobre los pantalones.
Cuando Laura sale, le entrego el suyo y se lo coloca de la misma manera.
Harry sale con un par de bandejas.
Louis y Liam se encuentran esparcidos por el local, entregando pedidos.
-Chicas, mesas tres y cinco.
Nos entrega una bandeja a cada una.
-Al final te han pillado, ¿no? –le pregunta Laura riéndose.
-Pues si.-Harry chasquea la lengua- pero he de admitir que había conseguido llevar demasiado tiempo escondido.-se ríe, y nosotras le seguimos.
Miro mi bandeja, solo llevo bebidas. Cuando miro el borde de esta observo que  cuelga un papelito.
Lo miro.
Mesa nº5.
Pues a buscar la mesa.
-Harry, ¿Cuál es la mesa cinco? –pregunto interrumpiendo a Laura que estaba hablando con él.
Me disculpo con una mirada.
-Esa.-señala una casi al lado del escenario.
-Vale.
Dejo a Harry y a Laura hablando.
Aguanto la bandeja contra mi pecho para que los cuatro vasos no caigan. Esquivo a una joven que va en dirección contraria, y más tarde debo esquivar a un señor que se saluda con otro.
Por fin llego a la mesa.
Tres chicas y un chico observan el escenario. Seguramente estarán observando los recortes que lo adornan.
-Disculpen.-ladeo un poco la cabeza para verles las caras- ¿Podrían hacer sitio en la mesa?
Las chicas me sonríen y con cuidado quitan los móviles y bolsos de esta.
Con cuidado dejo los vasos sobre la mesa.
No espero a saber de quién es cada vaso. Cuando he colocado todos me voy.
Laura ya tiene otra bandeja. Y a mí me espera otra sobre la barra.
Esta tarde nos vamos a mover.
***
Unos cuarenta minutos después de que llegáramos entra por la puerta Lou. Viene con un hombre agarrado de su mano.
El hombre parece desconcertado al vernos a Laura y a mi entregar pedidos. Pero Lou no ve su cara.
Estoy al lado de la barra, me acaban de dar otra bandeja, así que me apresuro a entregarla.
Me acerco a la mesa. Una pareja cincuentona observa el bar con una pizca de añoranza en los ojos.
-Tomen.-les entrego las patatas y las tortitas que han pedido- Que aproveche.
Ambos me dan las gracias con una sonrisa, para luego seguir observando todos los cuadros y recortes que adornan el bar.
El hombre que acompaña a Lou, tiene una pequeña barba color marrón, el pelo lo lleva alborotado y no es más alto que los chicos, bueno, puede que un par de centímetros.
Lou va vestida con un pantalón vaquero claro, zapatillas y una gran sudadera gris. El hombre lleva una sudadera negra, y los pantalones azul marino, un poco cagados.
Llego a la barra y, cuidadosamente, dejo la bandeja sobre esta.
Louis ya más relajado, coge la bandeja.
-Gracias.-dice mientras la coge.
Lou está hablando con Liam y Dylan, que están detrás de la barra.
Laura se encuentra al lado de Lou, parece que le estaba diciendo algo hasta que, se da cuenta de que Louis ha cogido una bandeja que, desde su perspectiva seguramente no ha visto quien se la ha traído. Dobla un poco la cabeza y entonces me ve.
-Cristi.-por como lo dice me recuerda a mi madre.
Se acerca a mí y me da dos besos en las mejillas. Claro está, yo se los devuelvo. Su pelo rubio me tapa la vista, porque quería ver cómo reaccionaba el hombre.
Admito que me parece muy raro.
-Hola Lou.-Intento decir con la misma alegría que ella- ¿Cómo estás?
Al preguntarle no puedo evitar mirarle la barriga.
-Bien. Ya queda menos.-se da la vuelta y coge al hombre de la mano- Cristi este es Tom, mi marido.
Tom sonríe. Y tiende la mano. Le cojo la mano, saludándonos como en una empresa.
-Encantado.-se me adelanta a decir.
 -Igualmente.
Separamos nuestras manos y se me queda una sensación muy rara.
No me gusta saludar así, prefiero saludar como hacemos en España, con dos besos.
Pero, país nuevo, cultura nueva.
Lou se quita la enorme sudadera, lleva una camiseta blanca que deja ver su enorme barriga. Parece orgullosa de ella. Tom comienza a hablar con los chicos y Laura entra en la cocina.
No quiero quedarme aquí sola por lo que entrare en la cocina para estar con las chicas.
Doy dos pasos, alejándome de la barra, pero Lou se da la vuelta con ánimos de hablarme.
-¿Cómo están las demás? –pregunta mientras bebe agua de un vaso que Louis le acaba de entregar.
-Bien. Están adentro ayudando a cocinar.
-¿Si? –Parece sorprendida- Voy a entrar.
Quiero acompañarla para ver como se lo están pasando mis amigas pero, en ese instante Niall, por primera vez en toda la tarde, me trae otra bandeja que debo entregar.
-Cristi, esta va para la mesa número siete.-me señala una mesa que está cerca de las escaleras.
Me acerco con cuidado a la mesa.
El hombre del otro día, el que iba vestido de negro, se encuentra sentado junto con una mujer. La mujer parece cincuentona pero, una cincuentona bien cuidada, al igual que el hombre va vestida de negro.
Me recuerda a Alaska…
-Buenas tardes. -digo al llegar a la mesa.
-Hola.-dice de manera seca y cortante la mujer.
Dejo con cuidado en café en la mesa, luego comienzo a coger el vaso que parece whisky. Lo dejo en la mesa con el mismo cuidado.
De repente el gran murmullo que había en el bar cesa. Se escucha como han encendido el micrófono. Me doy la vuelta para ver quién es el que va a hablar.
Es Tom.
-Hola chicos.-saluda a todos los del bar.
Toda la clientela parece conocerle ya que se escuchan muchos saludos de fondo.
-Como todos los lunes, -sigue hablando- haremos el concurso de ¿Quién responderá? Hoy el tema será…
Hace una pausa para formar intriga. Se comienzan a escuchar golpes a mi espalda. Todas las chicas, acompañadas de los chicos están dando golpes en la barra. Simulando el redoble de un tambor.
Les sigue el público.
-¡Queen! –termina anunciando Tom.
Todo el bar estalla en aplausos. Me vuelvo y termino los pedidos de esa mesa dejando las patatas.
Miro mi reloj. Son las siete y media. Y me voy a morir de agotamiento.
-¿Chicas puedo hablar con vosotras? –nos pregunta a todas Lou cuando llego a la barra.
Tom ha comenzado el concurso.
Nos miramos y asentimos.
Lou se levanta y nos lleva a todas a la cocina.
Los chicos se quedan descansando junto a la barra con bebidas.
Hace calor en la cocina. Se nota que han estado aquí metidos toda la tarde.

-Chicas, me han contado que habéis sido de gran ayuda esta tarde.
Comienza a decir cuando aun nos estamos colocando a su alrededor.
-Me gustaría preguntaros si…
Todas nos quedamos en silencio. Nos miramos unas a otras, las chicas parecen cansadas.
-…Si os gustaría ayudarnos mas a menudo, trabajando aquí.

Cuando termina de decirlo, mientras sonríe, pone una mueca al ver nuestra reacción.

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