sábado, 17 de mayo de 2014

Capitulo 58


Cojo mi maleta y me pongo el abrigo.
Las chicas me están esperando en el salón para irnos ya a la universidad. Son las siete menos veinte y si nos damos prisa puede que lleguemos a tiempo.
Si nos damos prisa, claro.
Comienzo a correr por el pasillo. Silvia, en el sofá, suspira.
-Menos mal tardona.
Me rio y, mientras las chicas cogen sus pertenencias, yo comienzo a salir de la casa.
El tiempo ha pasado volando desde que Mayka vino a casa gritando y cantando Love is in the air.
En esta última semana dejamos a un lado los asuntos del baile de esta noche y todo lo que tenía algo que ver con la fiesta.
Hemos tenido exámenes, trabajos y demasiados temas en mente y añadir uno más solo nos causaría…
¿Cómo decirlo?
¿La sobreexplotación mental?
Más o menos.
El camino a la universidad se nos hace eterno a causa de lo justas que vamos de tiempo. Al final, conseguimos ser “puntuales”.
Con abrazos y besos nos despedimos las unas de las otras y nos encaminamos a nuestras respectivas clases.
El pasillo esta casi desierto y me doy prisa para llegar a clase a tiempo.
Para mi sorpresa el aula aun está abierta y se escuchan susurros.
Jade, desde su pupitre me hace señas para que corra y me siente a su lado.
Eso hago.
Cuando consigo dejar la maleta sobre la mesa comienzo a respirar.
-¿Pero a qué hora te levantas?
Comienzo a reírme.
-Te juro que quería llegar a tiempo.
Jade levanta una ceja y me mira divertido.
-¿Debo creérmelo?
Sonrío.
-Haz un esfuerzo.
Ambos reímos en el momento en el que el profesor junto con Max entran en la estancia.
Cuando miro a Max me parece que no le veo desde hace una eternidad y me alegra saber que está bien.
El profesor nos explica que al ser el último día de Max el nos dará la clase. Cuando le cede a él la palabra Max nos propone ir al segundo piso de la universidad, donde se encuentra la exposición de Luke Kravitz.
Mis compañeros no tardan en levantarse y comenzar a salir de la clase. Me quito el abrigo y lo coloco sobre la mesa. Jade me espera y cuando termino se agarra de mi brazo.
Bajo unos pequeños escalones que dan a donde se encuentran los pupitres. Nada más bajarlos Max me está esperando.
Suspiro antes e saludarle.
-¿Preparada para esta noche? –pregunta alegre.
Intento que la alegría venga a mí como si fuera magia, pero al final acabo pensando que soy Jennifer Lawrence en El lado bueno de las cosas, y que me van a dar un Oscar por esta actuación.
En cuanto lo pienso me rio, cosa que me viene como anillo al dedo.
-Claro, ¿Qué pasa? ¿Vas a armarla por ser tu única noche aquí?
Max se ríe.
-¿Por qué no?-me sonríe.
Alguien le llama y tiene que guiarnos hasta la exposición.
-¿Por qué no? ¿Por qué no? –le imita Jade- Pues porque te ponen una multa.
Le miro.
-¿Te cae mal? –pregunto como si no me hubiera dado cuenta.
Jade me mira y se muerde el labio, aguantando una sonrisa.
-No.
Noto como las comisuras de los labios se mueven hacia arriba.
Y me abrazo a él mientras vemos toda la exposición.

[Narra Rocío]
Terminamos los ensayos con una última nota procedente de un saxofón que se encuentra a unos metros de mí.
El Señor Benward nos aplaude y nosotros le seguimos por el buen ensayo que acabamos de tener. Miro mi reloj, son las once.
Comienzo a limpiar la flauta. La coloco en mi falda y con la otra mano cojo la maleta donde debo guardarla. Cuando ya la cierro abro mi carpeta azul y guardo las partituras en ella.
Me levanto y veo que aun no se han ido muchos alumnos de allí.
Me despido de unos cuantos y salgo al pasillo donde veo a Dylan hablar con Maryssa.
Me enfado en cuanto los veo hablar, ni siquiera me paro a ver si después del abrazo que se dan hay algo más.
Paso.
Escucho mi nombre y pasos acelerados a mis espaldas. Me paro.
-Hola amor.-Dylan posa su mano en mi hombro derecho y me besa en los labios.
No me muevo.
-¿Qué te pasa? –pregunta cauto.
-No, no.  Nada, solo que es muy normal ver a tu novio con la chica por la que te dejo.-Va a hablar, pero le corto- Y lo más normal es que no me sienta de alguna manera mal al pensar que a lo mejor te vuelves a enamorar de ella. Y…-respiro- Perdón.
En cuanto me disculpo noto lo tonta que he debido de sonar. Dylan me sonríe y no puedo hacer otra cosa que agachar la cabeza, avergonzada.
-Amor, solo me estaba dando la enhorabuena. -pasa su brazo izquierdo sobre mis hombros. Abrazándome.
-¿Y eso?
-Esta noche verás.
-Dylan…
-Esta noche.-y me besa.

Después de que nos despidiéramos en el pasillo me fui a clases.
La mañana fue aburrida. Solfeo me costó la misma vida puesto que me da mucha vergüenza equivocarme y quedar como una idiota. Pero bueno, a estas horas, sigo viva.
Al salir de clase nos fuimos directamente a casa. Todas estamos muy nerviosas por el baile.
Además, se notan los nervios ya que ninguna toca las pizzas que hemos comprado.
Cada una tiene una de queso y otra de barbacoa en el plato pero tenemos los pensamientos en otro lado.
-¿Cómo creéis que será?-Pregunta Laura, que por primera vez en la comida toca su plato.
Andrea suspira.
-Me imagino que estará bien. Aparte, estaremos con los chicos, hay que decir que ellos saben hacernos reír.
Todas miramos a Andrea.
Es cierto, los chicos nos hacen reír con sus alocadas ideas y puede que, al fin y al cabo, no sea tan mala la fiesta. Habrá música, espero que bailes y mañana faltaremos a clase.
Vale la pena ir.

Cerca de las cinco de la tarde suena el timbre de casa.
Laura y Rocío están viendo En Llamas mientras que Mayka está apoyada en el hombro de Silvia, ambas adormiladas por haberse despertado temprano. Andrea se encuentra con el móvil a mi izquierda.
Miro un poco por encima, y descubro que está en twitter, le encanta esa red social. Se podría decir que es una buena twittera.
Me coloco rápidamente las zapatillas y corro hacia la puerta.
Antes de abrir, miro a través de la mirilla.
Son Jade y Patrick.
Abro.
-¡Hola! –les saludo.
Abrazo a Jade que no tarda en saludar a su manera, cantarina y fugaz. Más tarde Patrick me abraza y descubro que Jade ya esta saludando a las chicas en el sofá.
-¿Qué tal estáis? –le pregunto a Patrick, que se queda a mi lado.
Tiene su castaño cabello engominado hacia tras a lo Danny en Grease. Lleva una chaqueta azul eléctrico sobre una camiseta lisa y blanca. Sus vaqueros oscuros le quedan sueltos y casi cubren sus zapatos negros.
Esta guapo.
-Pues nada, -me pasa el brazo izquierdo sobre los hombros- Jade lleva todo el día nervioso por venir aquí. Quería arreglarse con vosotras y, –resopla- en verdad me encanta que se comporte como un adolescente.-ríe de una manera adorable.
-¿Qué esperabas de él?
Nos miramos y Patrick vuelve los ojos.
-Cierto.
Jade nos mira a ambos, como si nos asesinara con la mirada.
-¿Qué estáis hablando ahora?
Nos miramos y contestamos al unisono.
-Nada.
Las chicas comienzan a ducharse y, mientras todas estamos en el cuarto esperando nuestro turno, Patrick se pone a ver solo Eclipse.
Jade comienza a cambiarse y saca del bolso un gran plástico donde lleva el traje que se pondrá esta noche.
-Esta noche ligas.-canta Silvia.
-No lo necesito nena.-contesta Jade haciendo un movimiento de brazo.
Todas reímos y Mayka aparece con el albornoz.
-La siguiente puede entrar a la ducha.-se acerca a su armario, ya que solo le falta comenzar a ponerse el vestido.
Silvia se levanta de la cama, donde se encontraba tirada.
Laura recoge de manera rápida las pertenencias necesarias para la ducha.
Y ambas chocan a la entrada.
-¡Me lo pedí antes! –dice Silvia intentando sacar una pierna de la habitación.
-¡No lo escuché así que es como si no dijeras nada!-Laura la empuja con el culo.
Silvia la “mata” con la mirada.
-Que no te enteraras no significa nada.
Las demás miramos perplejas la situación. Y cuando Andrea pasa corriendo entre los brazos de las dos (que están demasiado ensimismadas en discutir) y corre hacia el baño, nos quedamos petrificadas con las caras de las chicas.
A las milésimas las carcajadas recorren la habitación.

Jade se viste, dejando la chaqueta negra colgada en la percha, para no ensuciarla.
Coge colorete, y comienza a maquillar.
Mayka esta lista. El traje florido que vimos en la tienda junto con unos tacones rojos la hacen muy atractiva. A su lado tiene preparado una trenca de color marrón.
El conjunto oscuro de Silvia le queda fenomenal. Cuando estuvo preparada y con el pelo rizado tras su espalda me quede con la mirada fija en ella. Hoy Niall va a flipar. Mucho.
Laura se encuentra conversando con Patrick en el salón, mientras que ella se pinta las uñas.
Jade está terminando de maquillar a Andrea pero tiene preparado su vestido amarillo.
Dicen que el amarillo de mala suerte, pero a Andrea le dio igual ese dicho cuando vio el traje. Y la verdad, si un traje amarillo me hiciera tanta justicia como a ella, también pasaría del dicho.
Rocío por su parte es más….Rocío.
Lleva un traje corto con un diseño de flores. A los laterales, hay como una especie de triángulos donde no le tapa la piel.
Se comienza a recoger el oscuro cabello en una trenza. Con cuidado, la ayudo con las pinzas.
-¡Lista!-anuncia Jade.
Andrea se mira en el espejo y sonríe.
-Gracias.-sonríe agradecida.
Mientras se coloca el traje, Jade se pone sobre los hombros la chaqueta.
-Cristi, ¿me ayudas?-me pide mientras coloca las hombreras.
Le coloco a Rocío la última pinza en la trenza para sujetar un mechón rebelde de su pelo.
Como tantos otros que tiene.
-¡Ala, guapisisisima!
Rocío hace una mueca, y al final ambas acabamos riéndonos.
Me acerco a Jade. Le coloco bien la prenda, y sacudo el poco polvo que posee.
-Venga, ya estas.
-Ahora faltas tú.-Rocío me mira divertida- ¿o es que piensas ir en pijama?
Me miro de arriba abajo.
-¿Las ranitas no estás de moda? –pregunto desilusionada.
Todos los presentes en el cuarto me meten prisas, así que acabo en el baño descalza por la carrera que he realizado.

Mientras Jade me maquilla escucho el sonido de los chicos en el salón. Ríen y conversan de una manera tan animada que puede llegar a molestar a los vecinos.
-Jade, no me maquilles mucho, ¿vale?
Este me echa una mirada.
-¿Por?
-No sé… ¿Puedes maquillarme de manera….Natural?
-Tú eres tonta.
-Ya lo sé.-aguanto la risa.
-¿Debo preocuparme?
-No creo.
Nos quedamos en silencio y con un poco de eco llegan las voces a mis oídos.
-¿Dónde está Ellen? Pensé que vendría con vosotros.-oigo decir a Laura.
Un silencio se produce en la estancia. Jade parece no percibir nada.
-¿Por qué preguntas por Ellen? –Harry debe estar lejos de Laura, pues escucho más alta su voz.
-No sé. Como esta con Zayn…
Laura deja la frase en el aire, y por un momento parece que cambiaran de tema, hasta que Niall se apresura a preguntar.
-¿Qué esta con Zayn? ¿De dónde sacaste eso?
-Es evidente.-Mayka se escucha más lejana que Laura- Últimamente estaban juntos en casi todas las quedadas que hacíamos.
-Bah…-Me imagino a Louis alzando la mano mientras habla- Tan solo era un rollo.
-Abre los ojos.-me aconseja Jade.
Le hago caso y le veo el avellanado color de sus ojos que tantas cosas habrá visto. Parece que esta ensimismado en maquillarme ya que no le veo reaccionar con nada de lo que se dice en el salón. Sigo escuchando y al parecer Zayn y Ellen nunca llegaron a ser una pareja, Louis tenía razón.
Liam comienza a contar como Zayn le dejo claro a Ellen que no eran una pareja pero no me entero, ya que Jade termina de maquillarme.
-Gracias cielo.
Le agradezco el trabajo a Jade dándole un beso en la mejilla.
-¿Te ayudo con el traje?
Miro a mí alrededor. Ponerme el traje es fácil, pero debo de recoger mi pijama y el maquillaje. Aparte, quiero darme prisa, y enterarme de todo el cotilleo de Ellen. Lo necesito.
Saber qué sucedió y las razones por las cuales no comenzaron una relación.
-No.-respondo rápidamente- ¿Puedes recoger el maquillaje? –pongo una mueca para que me conteste que sí.
Jade vuelve los ojos, pero acaba riéndose.
-De acuerdo…
Me levanto y me quito el albornoz mientras él guarda todos los utensilios en el neceser. Me doy prisa con la cremallera del vestido. Meto los pies en la parte de la falda y subo la prenda hacia arriba.
Meto los brazos con cuidado por los tirantes y me acerco a Jade para que me suba la cremallera.
Cuando ya estoy lista, abro la puerta del dormitorio, para que quede claro que ya estoy lista, y ayudo a Jade a recoger.
-¡Perdida! –Louis se acerca a mí y me da dos besos- ¿Ya estas lista?
Le miro. Podría preguntarle por Zayn. Porqué no estuvo con Ellen. La razón por la que me hizo creer que estaban juntos…
-Sip.-doy un giro sobre mi misma- Me siento como si fuera Lady Di.
Louis comienza a reírse.
-Pero qué cantidad de pajaritos tienes en la cabeza amor.
Miro a Jade y este me manda un beso a través del aire.
Me voy a empezar a poner los tacones, y mientras me estoy quitando las zapatillas y miro el suelo, me armo de valor.
-Louis, -le llamo antes de que se vaya- ¿Qué sucedió antes en el salón? ¿Esta Ellen bien?
Intento parecer inocente, como si no hubiera escuchado nada.
Louis se rasca la nuca y se muerde el labio.
-Solo es que las chicas se creían que ella y Zayn estaban juntos…
-¿No es así? –le corto.
-No. –Louis se ríe- ¿Tu también lo creías?
-Yo también lo pensaba.-Jade se une a mí.
-¿En serio? –Louis parece incrédulo.
Ambos nos miramos para luego asentir.
-A ver cómo os lo explico…
Mientras Louis piensa como contarnos la historia me siento en la cama y comienzo a quitarme los calcetines para ponerme los tacones.
-Todo empezó la noche esa que se conocieron.- Louis me mira, pero solo unos segundos- Ellen pensó que después de dormir juntos seguirían quedando, pero como si fueran citas. Por esa razón en cada quedada venia.
-Pensaba que Zayn la invitaba.-Intento excusarla.
-Ni hablar. Ella sola se invitaba, el problema es que Zayn es demasiado caballeroso, pero en ningún momento quiso siquiera armar la que llego a formarse.
-¿A formarse? –me quedo descalza.
-Si…Es que, Ellen llego el lunes pasado al bar. Contando lo guapa que iría a la fiesta de hoy. Entonces Zayn le pregunto quién la acompañaría y ella…
-¡Lo típico!-Escucho decir a Jade- Entonces, ella dijo que iría con él. Zayn le negaría tal invitación y ella se enfadaría, y ¡pam! Aquí estamos.
-¿Qué? ¡No!- Louis se da prisa en hablar- Zayn simplemente le explico que…

Me coloco el primer tacón en el pie.
-¿El qué? –pregunto mientras cojo el segundo zapato.
-Nada. Nada.
Fulmino a Louis con la mirada, y busco apoyo en Jade, por suerte este me lo da.
-Louis, ¿Qué pasa? –Jade insiste.
-Me prometió que no te lo diría. -Louis me mira, disculpándose.
-Louis, no me asustes.-me pongo de pie.
-Zayn no viene hoy al baile. Se va un tiempo con Simon Cowell a Marbella. Ahora mismo se encuentra en El Santuario esperando la llegada de Tom, ya que en el cae la “presión” de que Simon nos haga por fin el contrato o no.
No pregunto por qué él ni me da tiempo de pensar qué decir cuando el timbre de la casa suena.


Capitulo 57


Saco las palomitas del microondas y mientras me como unas cuantas me acerco al salón donde todas, a excepción de Mayka, estamos viendo la película de Y que le gusten los perros.
Es muy romántica y me gustan los actores que salen en ella. A parte, salen perros y niños pequeños ya que la protagonista trabaja en una guardería.
Le paso el bol de las palomitas a Ellen que lo pasa a Laura, y así sucesivamente.
Mayka pasa con su albornoz rosa y sus zapatillas, corriendo desde el baño a su habitación.
-¡Corre Forrest, corre! –grita Silvia ente risitas.
Sonrío y continúo viendo la película.

[Narra Mayka]
Conecto los cascos al móvil para escuchar la primera canción que me salga.
Estoy tan nerviosa que no me doy cuenta de que es The Phoenix de Fall Out Boys hasta que ya va por la mitad de la canción y me veo tarareando el estribillo.
Me abrigo aun mas con el albornoz, hace frio.
Me acerco a las bolsas de los vestidos y cuelgo en una percha el floreado traje para el baile, me encanta, y le coloco uno de mis cinturones para cuando lo vea saber que van los dos juntos.
La verdad, el cinturón queda bien con el vestido.
Sonrío y me doy la vuelta para coger el otro traje.
Lo saco de la bolsa y lo estiro para mirarlo detenidamente.
Es de color lavanda o un purpura suave, depende como se mire.
Lo alejo un poco de mí y me acerco al gran espejo que tenemos junto al armario. Lo coloco sobre mí y lo miro.
¿No será demasiado corto?  ¿Y si parezco demasiado atrevida al llevarlo? ¿Y si se me ve algo?
No debería de haberlo comprado.
Suspiro y me aparto el húmedo y suave cabello de mis hombros.
¿Y qué hago ahora?
No sé porque Liam ha querido preparar todo esto, no se a donde querrá ir y ahora no sé que me pondré.
Coloco el traje con cuidado en la cama y me intento colocar el pelo de alguna original y sorprendente manera.
Al final acaba como siempre, con espuma y hacia la derecha.
Me giro, convencida en ponerme unos vaqueros y llevar una sudadera, pero me armo de valor y comienzo a buscar unos pequeños pantis o cogerle a alguna unos pantalones cortos para que no se me vea nada.
Porque yo voy a ponerme este vestido.

[Narra Cristina]
-No.-grito- ¡Con Bobby no!
-Si.-Laura aplaude.
La miro.
-Pero si este es un mujeriego.-me defiendo.
Nos quedamos calladas mientras la película sigue su curso. Noto las sombras que produce Mayka al salir al pasillo, ya debe de estar lista.
Se escucha como el líquido sale del bote de perfume.
A lo mejor no esta tan preparada como pensaba.
El timbre del portón suena y Rocío, como si el mismo correcaminos fuera, corre a abrir la casapuerta. Cuando ya ha pulsado el botón que abre la puerta de abajo quita la llave de la puerta del piso, abriéndola.
Se ríe mientras escucho los pasos de, seguramente, Liam al subir.
-¡Hola! –susurra mientras le abraza.
-Hola.-saluda en el mismo tono.
Cuando se separa nos saluda con la mano en la que lleva una rosa roja.
Todas nos incorporamos y las demás comienzan a explicarle el estado en el que se encuentra Mayka.
-Ten cuidado hoy muerde.-escucho decir a Laura- Se enfado cuando se entero de la cita.
-¿Sabe lo de la cita?-pregunta él preocupado.
Silvia pone una mueca.
-No importa, tarde o temprano lo sabría.-nos defiende Andrea con una sonrisa en la cara.
Liam nos sonríe y comienza a mover las manos nervioso.
Noto como se acerca, saluda a Ellen impresionado y me dedica una mueca divertida.
Me rio.
-¿De qué va la película? –pregunta al cabo de segundos.
-Yo no tengo ganas de explicártela.-le contesto.
Me da un pequeño golpe con la rosa y Mayka aparece por el pasillo.
Por fin vemos el segundo vestido.
Es de un lila suave, como lavanda, es corto y le queda casi acabando el muslo. La falda, desigual, da a la parte de arriba del vestido que tiene forma de camiseta.
Su cabello rizado le cae a un lado y en los pies lleva unas vans, que si no me equivoco son de Andrea, del color del traje.
Esta guapísima.
Nos quedamos en silencio mientras, asombrados, intentamos reaccionar.
-¿No os gusta? –nos pregunta a nosotras, como si Liam no estuviera.
-Es pre-cio-so.-dice Ellen.
Todas le damos la razón. Y Laura alza su mano para que choquen los cinco.
-Bueno, -Mayka suspira- ¿vamos?
Liam cierra la boca y traga saliva.
-Claro…Ehh, esto es para ti.
Y le tiende la flor como un niño de cinco años.
Mayka agarra su abrigo rojo y se despide de nosotras mientras Liam sale de la casa.
Le dedicamos un par de escenas de amor antes de que se vaya, (imitamos a dos chicos besándose y le sacamos la lengua). Mayka nos mata con la mirada antes de salir y en cuanto se cierra la puerta gritamos y reímos.
-¡¿Habéis visto lo cortado que estaba Liam?!-pregunta Andrea.
-¡Aw, que mono! –Dice Ellen.
Seguimos riéndonos mientras la protagonista de la película descubre que realmente Bobby es un mujeriego.

[Narra Mayka]
Andamos en silencio. Me monto en el coche y me pongo a mirar por la ventana mientras él se sube.
Noto que al sentarme la falda se me ha subido aun más por lo que coloco mi abrigo sobre las piernas.
Por alguna extraña razón, sonrío.
-¿A dónde vamos? –le pregunto nerviosa.
Liam, con sus castaños ojos, me mira. Unas mariposas crecen en mi interior pero se difuminan cuando recuerdo que esto es como una salida de amigos.
-Bueno, -dice por fin- íbamos a ir a jugar a los bolos pero…-se pasa la mano por la barba de tres días mientras me mira- Creo que tener a mi lado a una chica como tú merece que vayamos a cenar a mi casa.
Abro los ojos.
-¿A tu casa? –digo riéndome.
Liam me mira y suelta una carcajada.
-Señorita, es una simple cena, no habrá postre.-dice divertido.
Intento reprimir una sonrisa.
-¿Y si el postre me gusta? –pregunto inocentemente.
Liam me mira antes de arrancar.
-Pues claro que el postre te gustaría.
Caigo en la cuenta de las segundas intenciones que tenia la palabra postre.
-¡Ah vale! ¡Qué postre no es comerte una tarta! –digo avergonzada.
-Si para ti es comerte una tarta…-dice Liam divertido.
Le doy un manotazo en el brazo.
-No seas guarro.-me rio.
-Lo intentaré.
Y mientras me guiña su ojo derecho, salimos del aparcamiento hacia la cena en su casa.

Aparcamos en un garaje perteneciente a un gran piso con grandes apartamentos. Me bajo del coche, produciendo que los volantes de la falda vuelen un poco. Sonrío al recordar como a Marilyn Monroe se le levantaba el vestido en la película de La Tentación vive Arriba.
-¿Vamos? –pregunta Liam cundo aun estoy colocándome bien la falda.
-Claro.
Comienzo a andar tras él después de cerrar la puerta del vehículo.
Subimos en un gran ascensor donde hablamos de cómo nos va. Al llegar al séptimo piso se para y salimos a un pequeño pasillo que da a cuatro apartamentos. Nos vamos al de la letra A.
Liam saca un llavero con apenas llaves y abre.
La entrada da a un salón con grandes ventanales. Dos grandes sofás azules con una pequeña mesa en el centro y con una televisión con unos cuantos años. Alrededor de la televisión se encuentran numerosas películas y libros colocados en una gran estantería. El DVD se encuentra bajo el televisor.
Miro a mi izquierda donde se encuentra la entrada a su habitación. Debe de ser grande, ya que el marco de la puerta me deja adivinar que antes había una gran puerta allí, ahora solo hay una cortina de diversos colores.
-Sé que estarás pensando que la puerta quedaría mejor, pero es más fácil entrar con levantar solo la cortina.
Me rio.
-No te creas. Me gusta.
-Ven.-pasa por la cortina.
Le sigo, entrando en su cuarto.
En este hay una gran cama de matrimonio con sabanas azules y negras. Numerosas fotografías de películas están colgadas en la grisácea pared.
-El baño está ahí, para que lo sepas.-señala la parte derecha de la habitación.
La iluminada habitación que es el baño también parece enorme.
-Vale. Oye, esto es enorme.-digo mientras salgo de la habitación.
A los segundos, Liam me sigue.
-Cierto.
-Pensaba que vivías con los chicos.-susurro mientras busco la cocina.
Ya la vi. Se encuentra a mi derecha y solo la separa del salón una barra pintada de colores metálicos. Me acerco a esta y me siento en los taburetes que la acompañan.
-¿Con los chicos? –Liam lo pregunta mientras mete un CD en el aparato de música que se encontraba al lado del televisor y el cual no había visto antes.
-Sí. Como nosotras me refiero.
Comienza a sonar Imagine de John Lennon.
Se vuelve y me mira.
Esta relajado y parece feliz.
-Son diversas canciones, no te preocupes si no te gusta algún artista.
Me muerdo el labio y asiento.
Liam se acerca, bailando, a la cocina.
-¿Te apetece cenar…-abre el frigorífico- no sé, que tal estas pequeñas pizzas?
Saca un cartón donde hay pequeñas porciones y que se calientan en el horno.
-De acuerdo.-sonrío.
Mientras enciende el horno para que se caliente y John Lennon sigue cantando me atrevo a comenzar algún tipo de conversación.
-¿Qué tal os va con Simon?
Liam, desde el otro lado de la barra, se apoya en esta quedando a apenas centímetros de mi.
-Nos va bien. Le gusta mucho nuestro sonido y estuvimos hablando y componiendo un poco los últimos días.
-Ah, ¿pero os habéis visto más?
Liam sonríe.
-Sí, cada dos tardes vamos al estudio con él y diversos profesionales en el mundo de la música.
Me quedo impresionada.
-Que guay.-susurro.
-Sí que lo es.
-¿Habéis compuesto ya algo? –me atrevo a preguntar.
-Algo habremos escrito.-dice de manera picara.
Me rio y nos quedamos en silencio unos segundo mientras Smile de McFly comienza a sonar por toda la casa.

Después de que las pequeñas pizzas estuvieran listas, preparamos la espaciosa barra para cenar allí. Y a la tenue luz de dos lámparas estamos comiendo.
Nos reímos al recordar el pasado Halloween.
Intento actuar como si nada de lo de la azotea hubiera ocurrido pero Liam se desvanece de las conversaciones de vez en cuando con ciertas palabras. Como en la azotea, o la palabra diluviar.
-Mayka.-dice después de acabar las risas.
Bebo un poco de Coca-Cola y le miro.
-Sé que te debe de extrañar que quisiera quedar contigo.
Miro hacia la mesa, apartando mis ojos de los de él.
-Si bueno, pensé que querías arreglarlo y que…
Suspiro y alzo la vista.
Liam alza las cejas y una pequeña sonrisa comienza a aparecer por entre sus labios.
-¿Y qué? –dice suavemente.
Alza su mano y la coloca sobre la mía que está apoyada sobre la mesa.
-Y que querías que volviéramos a ser amigos.-digo mientras la aparto.
Liam, avergonzado deja su mano sobre la mesa.
-¿Amigos?
Mirándole a los ojos, lo más seria que puedo le contesto.
-Sí, solo amigos.
Liam parece no entenderlo. Se levanta y anda hasta encontrarse en frente de mí. Aparta el taburete que acompañaba al mío. Coloca su mano derecha en mi pierna.
Me pongo nerviosa en el mismo momento en el que coloca su mano en mi desnuda pierna.
Agradezco que se me ocurriera la idea de ponerme los cortos pantalones negros que Silvia se pone para bailar porque así no se me ve nada cuando separo un poco las piernas para que Liam se coloque lo más cerca de mi posible.
No echo en cuenta su mano sobre mi rodilla y le miro a los ojos mientras intento no ponerme nerviosa.
Cosa que no funciona ya que al mirarlo aumentan los nervios.
-¿Me estás diciendo que no quieres estar conmigo? –me pregunta a dos centímetros de mi cara.
-Eso mismo es lo que acabo de decir.-susurro.
-¿Solo amigos? –noto como sus ojos me miran los labios.
-Solo amigos.
Y me adelanto un poco para besarle. Procuro no caerme del taburete pero por suerte al estar él delante de mi acabo apoyándome en él.
No tenemos ningún cuidado al besarnos. Toda la angustia de haber estado enfadados, todas las tonterías que nos hemos dicho y lo bien que nos sentimos en estos momentos se ven reflejados en ese beso el cual ni en broma será el último entre nosotros.


sábado, 10 de mayo de 2014

Capitulo 56


El silencio reina en la cena.
Incluso Lux esta callada y mirando el plato.
Mayka en una punta de la mesa, Liam en la otra. Los demás entre ellos, en tensión.
Ninguno sabe que ha podido ocurrir ahí arriba, pero no debe de ser nada bueno. Mayka no nos ha hablado siquiera a nosotras, por la mirada que nos dedicó me atrevo a adivinar que prefiere no hablar del tema. Parecía dolida y a la vez enfadada, algo raro en ella.
Los dos se tuvieron que cambiar la ropa, venían tan mojados que tuvimos que fregar el suelo después de que entraran.
Ellen ha intentado entablar conversación, pero me temo que no es un buen día. Y aun así, me sorprendí sonriéndole para que no se sintiera incomoda.
Golpecitos en los platos y suspiros llenos de pesadez es lo único que se escucha.
Alguien tose y en medio segundo ya estamos todos mirando en su dirección, como si fuera la única atracción de la feria y esperáramos nuestro turno de diversión.
Rocío nos mira a todos, sin saber que decir.
-Si hace mucho viento… ¿Los pajaritos recién nacidos salen volando?
Lo pregunta de manera tan seria que no puedo evitar reírme por lo bajo.
Los demás se quedan callados y sin ningún amago de contestarle.
-Claro.-contesta Lux mientras da un bocado a su pequeña fajita de jamón y queso- Porque con el viento vuelan mejor.
No queríamos que le entrara dolor de barriga por comer las fajitas y debido a no tener otra comida, decidimos que eligiera que quería adentro de la tortita de las fajitas, el resultado fue el que tiene ahora en el plato. Una fajita enrollada con jamón y queso en su interior.
Sonrío.
-Pero, su madre no les puede ayudar si quieren volar con el viento, ¿no? –pregunto mirándola.
La pequeña sigue masticando, incluso pienso que no me contestará, cuando de repente habla.
-Eso es cosa de pajaritos Cristi, -me dice de manera dulce- Yo es que no hablo su idioma.
Las chicas nos reímos.
-Tu di que sí Lux.-la apoya Laura.
Bebo de mi vaso.
-Oye chicos, ¿al final qué pasa con Simon? –pregunto mientras paseo mi mirada por ellos.
-Nada, ¿Qué iba a pasar? –Niall me mira expectante.
Me encojo de hombros.
-No sé…
-Pues que el jueves vamos a grabar a su estudio.-me corta Niall divertido.
Todas nos quedamos en silencio y los miramos sorprendidas.
Andrea se queda asombrada y dulcemente besa a Louis en la mejilla.
-¿Cuándo nos lo ibais a contar? –le pregunta, le mira solo a él. Pero sabemos que va dirigida a todos los chicos.
Los chicos se miran entre ellos. Louis se encoje de hombros.
-La verdad, hablando por mí, -intenta dejar claro mientras alza las manos- se me olvidó.
Louis se muerde la lengua, y nos mira esperando que se lo reprochemos. No tardamos en hacerlo.
-¿Se te olvido? –Pregunta Mayka- ¿Cómo se te olvida eso? –por primera vez, sonríe un poco.
Louis se pasa la mano por los castaños cabellos.
-No sé. Tengo que estudiar y estar pendiente de la universidad, luego está el Santuario y pues, se me olvidó.
Sonrío. Harry le tira una patata frita a Dylan, echándole las culpas de que a todos se les olvidara. Eso, desencadena una serie de tonterías dichas por todos que me recuerdan a los primeros días como amigos.
Suspiro.
¿De verdad hace tanto de aquello?
Miro el suelo mientras mantengo mi sonrisa e intento hacer cálculos. Ellen me comenta algo acerca la nueva serie que pronto se estrenará en el canal siete, según ella va a tener existo debido a que la trama policiaca mezclada con el arte de la danza tiene asegurado el éxito, al menos en Inglaterra.
Intercambio un par de palabras agradables e incluso graciosas sobre ello, intentando parecer interesada, ya que por mucho que piense sobre qué va la serie, no me llama la atención.
Me imagino una especie de Castle mezclado con Fama.
Ellen baja su mirada hacia el plato donde, concienzudamente, mira la comida.
Quito la vista de ella y veo a Zayn, mirándome curioso mientras observaba a la chica con la que esta mañana se estaba enrollando.
Qué bien. Para una vez que me da por mirarle sus perfectas y finas facciones de la cara, él me pilla observando.
Para mi sorpresa, me sonríe y esta vez, aparto velozmente la mirada de él.

-¡Hola mi niña! –dice Tom, alzando los brazos y corriendo por el salón hacia Lux.
Lou, se queda en la entrada, abrigada hasta más no poder. Me imagino que aun deberá tener cuidado.
Lux sonríe y mira a su padre con amor. Cuando Tom llega a su altura, esta salta a sus brazos.
-¡Papi! –le abraza alrededor del cuello.
Todos suspiramos por la adorable escena. Miro hacia Lou, la hago pasar hacia la casa, cerrando tras de ella la puerta que tuve que abrir.
-¿Cómo estas? –le sonrío, intentando darle apoyo moral.
-Mejor que antes.-su cabello, rizado, está recogido en una simple trenza, escondida por un gorro de color naranja.
Tom comienza a preguntar cómo nos fue siendo canguros, y Lou empieza a contar su experiencia en el hospital, donde echó de menos su pijama. Dice que no es que hiciera frio, claro está, pero la comodidad de este es incomparable hacia la del camisón verdoso utilizado en la estancia.
Se quedan unos minutos más, pero deben de irse al tener guardería y trabajo al día siguiente. Lou espera vernos en el bar, y Tom acompañará a los chicos mañana a grabar. Creo que es, en este momento, la persona que más apoyo y seguridad les puede dar en este instante.

*A la mañana siguiente*
Los chicos no es que se fueran pronto de aquí.

Cenamos juntos y vimos Regreso al Futuro III todos juntos. Quedamos en que iríamos con Ellen a comprar los vestidos para el baile de los músicos, ya me había olvidado completamente de él.
Ellen no es tan mala chica, incluso puede que acabe entrando en nuestro grupo de amigos.
Las chicas están muy emocionadas con el evento. Yo también lo estaría.
Las que van con sus respectivas parejas quieren vestirse como si fuera una noche especial, es decir, una noche para recordar en sus románticas historias de amor. Pero luego esta Mayka, quien ni siquiera ir.
Creo que solo va a hacer el esfuerzo porque no quiere realmente perderse el hacer tonterías con nosotras mientras bailamos.
No ha querido dejar realmente claro que le sucede, ni quién es el que le provoca tanto sufrimiento. Todas sabemos o queremos imaginarnos quien es, pero hasta que ella no lo confirme no podemos estar seguras ya que Mayka tiene más cosas de las que preocuparse. Pero esta la está matando…
Salgo de la última clase, me despido de Jade que sale corriendo hacia Patrick.
Se funden en un beso.
Me fijo un segundo más en la pareja.  Me encantan juntos, es decir,  Jade se convierte en alguien súper cariñoso y, si es posible, en alguien mas sonriente y alegre. En cambio, Patrick se ve como un pequeño niño ilusionado por la navidad. Una navidad que espero que dure. Muchísimo.
Aligero el paso, quedamos en que a las tres estaríamos a la salida de la universidad.
Voy siete minutos tardes.
-Cristi.-escucho a mi derecha.
Max sale de la sala donde los profesores guardan sus pertenencias. Sonriente, me abraza.
-¿Tienes todo preparado para el baile?
Se queda mirándome, parece ilusionado.
-Claro, hoy voy con las chicas a comprar el vestido.-intento contestar animada.
-¿Hoy? Cristina, creo que eres la chica que menos preocupación tiene por el baile. Es en una semana.
-Sí, lo sé. Pero,  ¿Dónde dejaría si no la prisa de encontrar un vestido adecuado?
-Cierto.-responde.
Se agacha un poco, y me besa en la mejilla derecha.
-Entonces, te dejo. Que disfrutes.
Se da la vuelta, y antes de que pueda responderle se va.
-Y tanto que lo voy a disfrutar.-susurro desganada y mientras miro el reloj.
Diez minutos tardes.

-¡Laura sal ya! –la obliga Rocío.
Ha cogido tres vestidos y todas, contando con Ellen, estamos afuera esperando a verla.
Todas llevamos nuestros vestidos bajo el brazo, vamos entrando en los probadores de una en una, ninguna quiere perderse los modelitos de las demás.
-Nos van a dar las uvas hija de mi vida.-susurro.
Ellen se ríe por nuestra impaciencia.
Las cortinas se abren lentamente y Laura sale con un vestido purpura, palabra de honor y que le llega por la rodilla. Tiene detalles microscópicos por todo el traje. Es muy bonito. Y le marcan sus bonitas curvas.
Su largo cabello castaño y rosado, le cae sobre los hombros, llegando hasta el comienzo del traje.
-¿Os gusta? –dice colocando una mueca en su cara.


Capitulo 55


-Mayka.-dice Liam nada más entrar en el apartamento.
Me quedo un poco paralizada, desde que subí con Lux, nadie más ha entrado aquí.
Todos están dispersos por el piso, y me encuentro sentada en la mesa mientras Andrea y Silvia se llevaron a Lux para bañarla.
-Liam, nadie ha entrado.-le digo.
-¿Qué? Pero si la vi entrar.
-¿Aquí?-hago un movimiento de manos mientras señalo el apartamento.
-Aquí. Aquí. No. Pero si en el edificio.
A fuera se escucha un sonido, ahogado y demasiado agudo para que sea un grito.
Por alguna razón, miro hacia la ventana.
-Mayka.-digo horrorizada.
Me levanto y corriendo tras Liam, subimos a la azotea.
La puerta, de metal blanco y gastado, produce un ruido al abrir.
Mayka se encuentra hecha un ovillo en mitad de la azotea.
Me quedo quieta allí.
-Mayka.-me limito a susurrar.
Liam me hace un gesto con la mano.
-Baja, yo me encargo.
Me quedo paralizada unos segundos, mientras la lluvia me moja. El poco viento que hace apenas se nota al mirar a Liam, pero mis cabellos se encuentran alzados tras mi espalda.
-Liam, por favor no…
-Espéranos abajo.-me corta.
Sus ojos son duros.
-Claro.-y obediente, bajo las escaleras.

[Narra Mayka]
-¿Mayka?
Oigo a mis espaldas.
Giro asustada.
El grito que acaba de emitir mi garganta me ha asustado incluso a mí. No quería que sonara tanto. Solamente quería sentirme bien, desahogarme de alguna manera. Pero me siento igual.
Las lágrimas han parado, ya no tengo razones para seguir llorando.
Sí, puede que la persona que me gusta no sienta lo mismo que yo pero, mi corazón se ha partido de manera tan lenta y dolorosa que ahora me toca sufrir poco a poco.
Es como si tuviera un nudo en la garganta que me impidiera expresarme.
Como una cuerda que me atara de cuerpo entero y me impidiera moverme.
Un bloqueo en la mente que se siente bien bajo la lluvia que cae en estos momentos sobre la ciudad.
Una ciudad tan bonita y mágica.
Londres.
Y pensar, todo lo que hemos vivido aquí.
¿En cuanto? ¿Cinco, seis meses?
Pensé que todo sucedería lento, que aunque conociéramos a más personas no creceríamos tan rápido. Pero todas aquí somos más maduras ahora que hace cinco o seis meses.
-Liam…-consigo decir.
La lluvia a empapado mi cabello rizado, y mechones de pelos caen sobre mi cara, los echo a un lado sin apartarlos completamente.
-¿Qué haces Mayka? –pregunta este sorprendido.
-Solo pensar.-aparto mi mirada de él.
Se coloca delante de mí, de pie y rígido. Me parece molesto.
-Liam, ¿por qué no te vas?
-¿Irme? ¿Para qué? ¿Para que hagas alguna otra tontería? –sus palabras son duras mientras me mira fijamente.
-¿Tontería? Liam, solo quiero estar sola.-hablo igual que él. De manera dura.
Liam resopla.
-Deja de molestarme.-digo seria y mirando hacia el suelo.
Las gotas siguen cayendo. Precipitándose hacia el suelo como si fueran toneles vacios inútiles.
-Mayka, ¿Crees que las personas hacen estos cuando las rechazan? –alza su tono de voz.
-No lo sé.-me enfado- Lo dudo, pero es lo que yo estoy haciendo.
-¡No es justo que te comportes así cuando tú me has rechazado más de una vez!
No grita como si le fuera el alma en ello, pero lo hace de manera dolida.
Me levanto de manera rápida, y me sorprende no perder el equilibrio. Quedo cerca de él, esperando que diga algo más que me dañe. Pero nada sucede.
-Cada uno actúa como quiere.
-Pero tu manera de actuar es inmadura.
Tensa la mandíbula, mientras su fría mirada se posa en mis ojos.
-Todo el mundo actúa inmaduramente cuando le acaban de romper el corazón.
Este abre los ojos.
-¿A sí? ¿Acaso yo pegué un grito y me quede bajo la lluvia, esperando coger una pulmonía, cuando me dijiste que solo seriamos amigos? ¿A caso yo actué de forma inmadura mientras intentaba que me perdonaras por liarme con esa chica?-dice enfadado.
Metros nos separan el uno del otro. Y aun así, lo que me dice me sienta como si me pegara leves pinchazos en mi corazón.
-¡Liam déjame! –digo más seria de lo que esperaba.
Me mira y niega con la cabeza, decepcionado.
-Eres idiota.-susurra.
-¿Idiota por qué, si se puede saber?
Liam comienza a andar hacia la entrada a la azotea, cuando pasa a mi lado, le agarro el brazo con fuerza pero intentando no clavarle las uñas.
-¿Por enamorarme de alguien que no me corresponde y que me ha roto el corazón, queriendo o sin querer? ¿O por haber sido tan ilusa de pensar que finalmente todo acabaría como en una película? –inconscientemente aprieto los puños y hasta ese momento no veo la situación desde un punto externo.
Ambos empapados, el cielo más oscuro que la boca de un lobo, la lluvia regando las pequeñas plantas que los vecinos han colocado allí arriba.
Un sitio tan poco visitado que podría ser secreto.
Intento parecer dura, pero en cuanto acabo de formular mis preguntas y me termino de clavar las uñas, un sollozo me hace apartar la mirada de él.
Liam, por su parte, se limita a apretar la mandíbula y negar con la cabeza.
-Idiota, por pensar que realmente llegaste a gustarme.

Y con un estruendo de mi corazón al caerse al suelo, Liam se va de allí, por primera vez dejándome sola y con mis extraños pensamientos en mente.

Capitulo 54


Comienzo a reírme mientras Lux, inocentemente sigue desayunando.
Zayn y la chica han dejado de besarse y me miran.
Lux es la mejor niña de la historia, acaba de preguntarme si era cosa suya o esa chica se parecía a Úrsula la de la película.
Disimulo la lágrima que cae por mi mejilla, para que crean que es de la risa cuando realmente es de lo que me duele ver esta escena.
-Lux eso no se dice.-le riñe Zayn de manera dura.
La chica, que no es un palo porque un bulto normalmente llamado culo aparece bajo la espalda, se abraza a Zayn, acariciándole el brazo y el pecho.
Lux abre los ojos, y noto como se le comienzan a llenar de lágrimas.
El labio inferior le comienza a temblar.
Fulmino con la mirada a Zayn.
-Vamos peque, nos dejes nunca que los malos te vean llorar.
Dejo los tazones en la mesa, y en cuanto cojo a Lux en brazos comienza a llorar. Noto como el hombro se humedece poco a poco, pero solo la calmo. Voy hacia mi cuarto, donde habrá tenido que dormir.
Me siento en la cama de Mayka, sé que mientras no me siente sobre sus pies no le importa.
Más lágrimas caen, y abrazo a Lux.
-Linda no llores.-le digo- No has dicho nada malo.
Le limpio una lágrima de la mejilla izquierda y se queda en silencio mientras observa sus pies.
-Buenos días, -Mayka sonríe y se coloca bien su rizado cabello- ¿Qué te pasó? –mira a Lux.
-Zayn le ha reñido por decir que su acompañante era como Úrsula.
-¿La de Ariel? –pregunta Mayka divertida.
Asiento y Mayka comienza a reírse mientras, con los brazos, invita a Lux a ir con ella.
Ayudo a levantarse a Lux y anda hacia ella, se coloca a su lado y se poya en ella.
-¿Qué pasa? –Rocío bosteza.
La parejita se ha levantado y se sienta en la cama.
-Peque, Zayn es tonto.-Dylan le sonríe a Lux.
Pero ella apenas hace algo.
Suspiro.
-¿Quién es? –miro a Dylan.
Rocío lo mira y se comienza a poner las zapatillas.
-Voy al baño.
Dylan la mira y asiente.
-Solo es una que conoció anoche, estuvieron tonteando, pero nada más.-me responde.
-Si hubieran hecho algo esta noche me hubiera enterado, no te preocupes.-confirma Mayka.
Me rio.
Me quedo mirando la cama. Las sabanas están revueltas por toda ella, seguro que de tanto abrazarse y cosas así.
Miro mi reloj, apenas son las nueve y media.
Mayka, sé que es temprano para ti. –Mayka me fulmina con la mirada.
-Tampoco duermo tanto exagerada.-se excusa.
-Claro, claro.-me rio- Pero,  ¿Te vienes con las dos a tomar…churros?
Lux sonríe y la mira.
Mayka no tiene otra opción.
Dylan, divertido y amable, sale de la habitación para dejarnos cambiarnos de ropa.
Vestimos a Lux con un pequeño traje purpura y botas oscuras, Mayka le recoge el pelo en una coleta, y dejamos su abrigo rosa para ponérselo luego.
Nosotras nos ponemos vaqueros, Mayka azules y yo blancos. Mayka se pone una camiseta blanca bajo otra de punto oscura y con estrellas.
Yo, me pongo una camiseta grande oscura y con dibujos abstractos muy coloridos, sobre esta una blusa de cuadros entre negros, rojos y grises. Cojo mi chaquetón oscuro.
 Me dejo el pelo, cepillado y ondulado, suelto.
Mayka se junta un poco de espuma y se lo arregla.
Aun no son las diez cuando estamos listas.
-¿No nos lavamos los dientes? –pregunta Lux.
Mayka y yo nos miramos, pero que mala influencia somos.
-Claro.-respondo.
Las tres nos lo lavamos rápido en el baño.
Aparte de los que ya estaban despiertos y Liam que se fue a la cama de Mayka, no hay nadie más despierto.
Cuando terminamos salimos al salón.
Rocío y Dylan nos dan las buenas noches antes de irnos, está claro que están cansados.
La chica y Zayn están acurrucados en el sofá, compartiendo besos y caricias.
La chica besa a Zayn en el cuello y comienza a acarícialo. Zayn me mira pero no la aparta.
Niego con la cabeza y salimos de allí.

[Narra Mayka]
Entramos en un pequeño bar preparado, especialmente, para los pequeños de la familia.
Nos sentamos en una de las mesas más cercanas a los toboganes y piscinas de bolas allí presentes para tener a Lux controlada.

Cristi apenas ha hablado por el camino, se limitaba a mirar el suelo y eso me preocupa debido a lo último que ha ocurrido con Zayn.
Al contrario que a Lux, a ella no se le ha pasado el enfado.
Pedimos tres batido de chocolate con un par de magdalenas con pepitas de chocolate también.
Lux se va a jugar dejándonos solas.
-Mayka…-dice Cristi nada más entrar en la piscina de bolas Lux.
La miro, aun sin decir nada sé que le pasa. O al menos me hago una idea. Sus ojos se ven sin energía.
-¿Qué hago mal?-pregunta jugando con una servilleta, blanca y bien doblada. Hasta hace un momento.
La miro extrañada.
-¿Qué te pasa? –con mi mano, le doy un leve empujoncito, pero apenas se mueve.
Se muerde el labio inferior, y pierde la mirada en algún remoto lugar del bar.
-No sé qué hacer. Cómo actuar. Si lo hago bien o mal.
-Nadie lo sabe realmente.-sonrío con pesar.
Nos quedamos en silencio unos segundos.
En ningún momento me parece un silencio incomodo, al contrario. Creo que necesita pensar, de algún modo.
-¿Le dirás alguna vez a Liam lo que sientes por él?-Me pregunta con la voz apagada.
La pregunta me coge por sorpresa.
Una señora, de pelo canoso y labios pintados de un rosa pálido, se acerca a nosotras con una bandeja.
-Aquí tenéis preciosas.-dice de manera dulce.
Mientras deja unos grandes vasos con batidos y pajitas, me pongo a pensar.
-No lo sé.-digo después de que la amable camarera se haya ido de nuestro lado.
Cristi me mira, seria y sin energías.
-¿Quieres un consejo? –pregunta.
Asiento mientras pruebo la bebida.
-¿Aunque sea penoso? –vuelve a preguntar.
-Que sí tonta.-río mientras intento animarla.
Parece aparecer una leve sonrisa en el rostro.
-Díselo mientras puedas. Antes de que sea demasiado tarde, de todas formas, si te sirve de algo, Liam te quiere. –Me señala- Nada más hay que verlo.
Suelo una carcajada.
-Sí claro.
-¡Que si! –Dice con más energía- Lo tienes igual de enamorado que…-se queda mirando la piscina de bolas- ¡un sex simbol!
Ambas soltamos una carcajada por la tontería que acaba de decir. Y me doy cuenta que, de alguna manera ahora se encuentra mejor.
-Ni que yo pusiera poses.-me intento defender.
-¡Las pones!-pone un brazo tras la cabeza y mira el techo- El pensador.
Comenzamos a reírnos y, mientras esperamos a que Lux se acerque y comience a tomarse su batido, seguimos diciendo tonterías.

[Narra Laura]
-No, no.-comienzo a reír mientras Silvia salta sobre mí.
Estoy tirada en el sofá, sin ganas de moverme, y como siempre quieren que me levante de él.
Pero no tengo ganas.
Silvia cae provocando que suelte una estruendosa carcajada. Rocío la sigue. Todas estamos riendo hasta que Andreita se coloca sobre las tres y da el toque de gracia.
-¡Y muero porque no muero! –digo en un último esfuerzo antes de comenzar a reírme.
Desde afuera notamos una luz demasiado fuerte como para ser una farola.
Nos quedamos quietos.
Segundos mas tarde, le sigue un estruendo.
-¡Guau! –Niall aparta la cortina, mirando la calle- La que va a caer.
-Y Mayka, Cristi y Lux afuera.-Andrea nos mira a todos- ¿Dónde estarán?
-Ni idea.-digo mientras me siento en el sofá- Ya llamaran, no son tontas, habran ido a algún bar o algo.
Me bajo la camiseta con dibujos abstractos y coloridos, y me subo los pantalones.
-¿Preparamos la comida? –oigo preguntar a Ellen, una chica que esta con Zayn.
A veces pienso que este chico no tiene dos dedos de frente. Si esta “viviendo” estos días con nosotras, en nuestra casa, no comprendo porqué razón trae a una chica, a saber que hicieron o no a noche.
Lo único que sé es que ahora debemos alimentar una boca más.
Resoplo.
-Mas vale, creo que nos hemos despertado demasiado tarde.
Comienzo a andar hacia la cocina, antes de llegar me cruzo con Harry.
Me dedica una media sonrisa, marcando su hoyuelo.
-Pero que pedazo novio tengo.-digo mientras le beso la mejilla- ¿Me ayudas?
Harry me mira con sus azulados ojos.
-Claro.-me besa la frente y me sigue.
En la cocina sacamos los ingredientes necesarios para hacer fajitas, tenemos unas tortitas finas que compramos hace unas semanas y no queremos que caduquen. Sacamos una bolsa congelada que con ponerla en la sartén y echarle la salsa correspondiente, ya podemos decir que hicimos fajitas.

[Narra Mayka]
-Mejor será que lo llame.-saco mi móvil del bolsillo.
Hace un rato que pagamos la cuenta, y estamos en la entrada del restaurante observando como truena.
Cristi tiene a Lux agarrada de la mano, mientras le cuenta una especie de leyenda sobre los truenos.
-…Sí, el dios se llama Thor, -la escucho decir- le acompaña como arma o utensilio mágico –dice entonando la voz de manera misteriosa- un martillo…

Me rio mientras al otro lado de la línea me responden.
-¿Mayka? ¿Dónde estáis?
No me da tiempo a contestar cuando un fuerte trueno suena a mi alrededor. Miro a la pequeña, que mira el cielo asustada mientras Cristi intenta jugar con ella a intentar ver al dios del trueno, Thor.
-Estamos en el restaurante Igin´s intentando salir de alguna manera, pero me temo que no cogimos paraguas. ¿Podrías venir…?
-Ya voy a recogeros.-contesta y cuelga sin esperar que se lo agradezca.
-Ya viene.-anuncio.
Lux parece asustada, pero me uno a ellas e intento ver algo en el cielo mientras esperamos a Liam.

Liam no tarda mucho en llegar. Me coloco en el asiento del copiloto mientras que Cristi se coloca en su regazo a Lux, de una manera difícil, consigue colocarse el cinturón sobre las dos. Lo de buscar a Thor en el cielo no sirvió de mucho, y Lux, asustada, apoya su cabeza sobre el hombro de Cristi para evitar mirar el oscuro cielo que nos rodea.
-¿Cómo se lo pasaron señoritas? –pregunta Liam mirando hacia atrás.
-Thor me da miedo.-contesta la pequeña.
Cristi la mira divertida.
-Te enseñare una película de superhéroes Lux, ya verás que no es malo.
-Si es malo.-dice Lux de manera rotunda.
-Que no.-Cristi comienza a quejarse como una niña pequeña- Ya verás.
-Nop.-Lux niega con la cabeza, con una sonrisa.
-Si.-Cristi asiente rápidamente.
Liam arranca, y las dejo llevarse la contraria.
No decimos nada, nos quedamos en silencio escuchando a las dos niñas pequeñas que tenemos en la parte de atrás.
Comienzo a recordar lo que hablamos en el bar. Lo de que le dijera mis sentimientos antes de que fuera demasiado tarde para que todo pudiera acabar bien. En que pueda que aun estemos a tiempo. Y entonces la duda de que se haya podido olvidar de mi me invade. Puede que haber de alguna extraña manera, haberle hecho sufrir con lo de la tonta prueba de cruzar el lago a nado le haya alejado de mí haciéndole querer solo ser mi amigo.
Me pongo nerviosa, y juego a darle vueltas a mi plateado anillo en el pulgar.
Aparca más o menos cerca de nuestra casapuerta. Si nos damos prisa podremos entrar sin mojarnos.
-Chicas, ahí tenéis un paraguas.-señala el suelo enmoquetado en negro de la furgoneta.
Oigo las llaves de Cristi mientras se prepara para salir afuera.
-Liam, -lo paro- ¿Puedo decirte algo?
Liam mira hacia atrás. Donde Cristi va con Lux en brazos hacia la casapuerta.
-¿Ahora?
-Si no supone ningún problema.-digo mientras chasqueo la lengua.
Liam me mira y una sonrisa aparece por la comisura de sus labios.
-Claro. Así no pongo la mesa.
-Serás tonto.-digo de manera dulce.
El silencio se hace allí adentro. Y comienzo a hablar como si me fuera la vida en ello.
-Liam, me han aconsejado que…bueno…
Me toco nerviosa la barbilla.
-Relájate, soy yo.
-Eso es lo que me pone nerviosa.-contesto- Solo quería decirte que, si no es demasiado tarde…Querría que… ¡ay madre! Por algo no hago estas cosas.
Realmente hablo para mí, solo que demasiado fuerte. Liam me coge de las manos. Levanto la vista, sus ojos se clavan de alguna manera dulce en los míos.
Me hago la valiente, sabiendo que si no es ahora, no volverá a ser nunca.
-Me gustas. Muchísimo si me dejas especificar.
No le dejo hablar, y le beso la mejilla.
Liam mira el suelo, avergonzado y de alguna manera, le noto decepcionado. Tose un poco y carraspea. Noto como me va a rechazar y por simple miedo, comienzan a entrarme ganas de llorar.
-Lo siento.-comienza a decir.
En segundos, en milésimas de segundos, se me viene a la mente el beso en las escaleras hace un tiempo, cuando baile con él en la fiesta de “fin de año”, cuando fregamos juntos y casi se queda con cuatro dedos en la mano.
Y, de la manera más rápida en la que jamás me he emocionado, comienzo a llorar.
-No te preocupes.-digo sin dejarle hablar y bajándome del coche.
No puedo controlar mis sollozos. Y él, ni siquiera me llama mientras ando hacia la casapuerta, donde Cristi ha dejado un trozo de periódico para que no se cerrara la entrada.
Entro, e intento no dejarlo afuera, pero en vez de subir a casa, voy a la terraza.

Donde todo suele acabar mejor.